Tras varios años sin organizarse esta prueba automovilística en Montoro, regresamos con un trazado renovado en la edición 2015.

La subida comienza en la carretera que rodea el pueblo, en suave pendiente y bordeando el río Guadalquivir. Zona rápida, ancha y buen asfalto, presenta la novedad de esta prueba, con magníficas vistas de las dos zonas del pueblo a la derecha. A unos 300 m de la salida, los pilotos encontrarán la dificultad de una chicane, técnica, que exigirá pericia al piloto para abordarla de la manera óptima para entrar y salir lo más rápido posible, y afrontar una curva cerrada y una pequeña recta que a 500 m de la salida desemboca en un difícil cruce con una horquilla complicada de 180 grados a izquierda, con salida en subida, que enlaza el clásico trazado de esta carrera. 

La primera zona de subida enlaza una secuencia de 400 m de curvas peraltadas, para un poco más adelante encontrar una zona de curvas rápidas de escasa pendiente que nos llevan al clásico puentecillo, en curva a izquierdas, que aumenta la pendiente a la salida. Poco después encontramos la "S", con dos curvas rápidas a derecha e izquierda, que a la salida nos lleva a una nueva curva a derecha y que desemboca en la clásica paella, que nos conduce a una nueva "S" de derecha e izquierda, para de nuevo encontrar la segunda zona rápida del recorrido, para poco depués dar por finalizada la prueba.

En resumen, una prueba de 2.200 m de recorrido, con un desnivel de 100 m y pendiente media del 5%, que cuenta con un excelente asfalto y que hará las delicias de pilotos y espectadores.